¿Qué son las contracciones falsas y cómo diferenciarlas de las verdaderas contracciones?

Las contracciones son una parte normal del proceso de embarazo y parto, y son una señal de que el cuerpo se está preparando para el nacimiento del bebé. Sin embargo, no todas las contracciones son iguales. Existen dos tipos diferentes: las contracciones verdaderas y las contracciones falsas. Aunque ambas pueden causar molestias, es importante poder distinguir entre ellas para saber cuándo es el momento de acudir al hospital. En este artículo, te explicaremos qué son las contracciones falsas y cómo diferenciarlas de las verdaderas contracciones.

Contracciones falsas

Las contracciones falsas, también conocidas como contracciones de Braxton Hicks, son contracciones musculares que ayudan a preparar el útero para el parto. A diferencia de las contracciones verdaderas, no indican que el parto esté cerca. Los médicos creen que estas contracciones son el resultado de que el cuerpo se prepara para la llegada del bebé, y que no son dañinas para la madre ni para el bebé.

Estas contracciones suelen ocurrir a lo largo del embarazo, pero se vuelven más frecuentes e intensas durante las últimas semanas. Las mujeres embarazadas pueden experimentarlas de forma irregular, y pueden durar desde unos segundos hasta 30 segundos. A menudo, estas contracciones se describen como una sensación de tensión o presión en el útero.

Cómo diferenciarlas de las verdaderas contracciones

Aunque las contracciones falsas pueden ser bastante incómodas, en general no causan dolor real. En cambio, las contracciones verdaderas a menudo se describen como un dolor constante y punzante en la parte baja de la espalda, que puede irradiarse hacia el abdomen y las piernas. A medida que el tiempo entre las contracciones verdaderas se acorta, la intensidad del dolor aumentará.

Otra forma de distinguir las contracciones falsas de las contracciones verdaderas es observando cuándo ocurren. Las contracciones falsas no siguen un patrón regular, mientras que las contracciones verdaderas suelen intensificarse y acortarse con el tiempo. Además, las contracciones verdaderas generalmente comienzan en la zona lumbar y se extienden hacia el abdomen, mientras que las contracciones falsas pueden sentirse por todo el útero.

Qué hacer si tienes contracciones verdaderas

Si crees que estás experimentando contracciones verdaderas, es importante que sigas las recomendaciones de tu obstetra o matrona. Por lo general, se recomienda que las mujeres acudan al hospital cuando sus contracciones ocurren con regularidad y sin importar cuánto tiempo los dolores duren. En el hospital, un equipo médico podrá monitorizar la frecuencia e intensidad de las contracciones y decidir si es necesario o no inducir el parto.

Es importante tener en cuenta que, aunque las contracciones falsas no indican que el parto esté cerca, no deberían ser ignoradas. Si estás experimentando contracciones falsas que te preocupan o están causando mucho dolor, es posible que debas hablar con tu obstetra o matrona.

Conclusión

En resumen, las contracciones falsas son un evento normal durante el embarazo y no deben causar preocupación. Aunque pueden ser incómodas, en general no son dolorosas. Si tienes contracciones verdaderas, es importante que las sigas de cerca y sigas las recomendaciones de tu obstetra o matrona para asegurarte de que tu parto sea seguro y sin complicaciones. Si tienes alguna duda o preocupación, no dudes en hablar con tu equipo médico para asegurarte de que estás recibiendo la atención adecuada.