Hemorragias postparto

Las hemorragias postparto son una de las complicaciones más temidas tanto por los profesionales de la salud como por las propias madres. Se definen como una pérdida sanguínea excesiva después del parto que puede comprometer la salud y la vida de la mujer. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera una hemorragia postparto cuando la pérdida de sangre supera los 500 ml después de un parto vaginal y los 1000 ml después de una cesárea.

Causas

Existen diversas causas por las que puede producirse una hemorragia postparto. Una de las principales es la atonía uterina, que es la incapacidad del útero para contraerse adecuadamente después del parto. Esto puede deberse a una sobredistensión uterina, como en el caso de un parto múltiple o un feto de gran tamaño, o a una distensión prolongada de la musculatura uterina, como en el caso de un trabajo de parto prolongado.

Otra posible causa es la retención de placenta, que ocurre cuando las membranas placentarias no se desprenden completamente del útero y pueden provocar una hemorragia transvaginal tardía con un elevado riesgo de infección. También pueden influir los trastornos de la coagulación, como la trombocitopenia o el consumo de anticoagulantes, o las lesiones en el canal del parto, ya sea por episiotomía o por un desgarro vaginal.

Síntomas

Los síntomas de las hemorragias postparto pueden variar y van desde una simple taquicardia hasta la hipotensión, el trastorno de la consciencia o la falla orgánica múltiple. En general, la madre puede notar una pérdida sanguínea excesiva, con la presencia de coágulos grandes y dolor al tocar el útero. También puede experimentar sudores fríos, palidez, mareo, sensación de náuseas y taquicardia.

En caso de hemorragia postparto grave, la madre puede presentar una disminución del nivel de conciencia, caída de la presión arterial, piel fría y pegajosa, aumento de la frecuencia cardíaca, taquipnea, anuria y trombos en las venas de las extremidades inferiores.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de la hemorragia postparto se realiza a través de la evaluación clínica de la madre, la medición de la presión arterial, el control de la frecuencia cardíaca y respiratoria, la toma de muestras de sangre para evaluar los niveles de hemoglobina, la gasometría arterial y los parámetros de coagulación. También se realiza una ecografía para evaluar la cantidad de sangre en la cavidad uterina y detectar posibles restos placentarios.

El tratamiento de la hemorragia postparto depende de la causa y del grado de la hemorragia. En los casos leves, puede bastar con medidas simples como la administración de oxitocina para estimular las contracciones uterinas, la eliminación de posibles restos placentarios por maniobras bimanuales o la reparación de posibles lesiones en el canal del parto.

En los casos moderados, se pueden administrar medicamentos vasoconstrictores para reducir el flujo sanguíneo, transfusiones de sangre o plaquetas para corregir las posibles anemias y hemostáticos tópicos para controlar los sangrados. Si la hemorragia es muy grave, puede ser necesario recurrir a tratamientos más invasivos como la embolización arterial selectiva, la cirugía uterina o la histerectomía de urgencia.

Prevención

La prevención de las hemorragias postparto es fundamental para evitar complicaciones graves en la madre. Una de las medidas más importantes es la administración profiláctica de oxitocina desde la expulsión de la cabeza fetal hasta la expulsión de la placenta. También se puede realizar el masaje uterino para estimular las contracciones uterinas, evitando la tracción del cordón umbilical y la manipulación excesiva de la cavidad uterina.

Además, es fundamental que se realice una correcta atención prenatal para detectar posibles factores de riesgo y anticiparse a las posibles complicaciones. La fortificación de la alimentación con hierro y ácido fólico, la educación sobre la importancia de la atención médica durante el embarazo y la adecuada capacitación del personal de salud, son algunas de las medidas que pueden contribuir a prevenir las hemorragias postparto.

Conclusión

Las hemorragias postparto son una complicación que puede comprometer gravemente la salud y la vida de la madre. Es fundamental conocer las causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento de esta situación para actuar de forma rápida y adecuada en caso de que se presente. La prevención de esta complicación es fundamental y consiste en una adecuada atención prenatal y en la aplicación de medidas profilácticas durante el alumbramiento. Los profesionales de la salud y la sociedad en general tienen un importante papel en la prevención y manejo de las hemorragias postparto.