tocologo.com.

tocologo.com.

Fístula rectovaginal

Fístula rectovaginal

Las fístulas rectovaginales son lesiones anormales que se producen entre la pared vaginal y el tracto intestinal. Estas se presentan como una conexión anormal entre el recto y la vagina, provocando la aparición de síntomas molestos y dolorosos para la mujer. A continuación, se hablará más acerca de esta patología, incluyendo sus causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento.

Causas
La causa más común de una fístula rectovaginal es el parto complicado. Durante el parto, la presión ejercida en la zona puede romper los tejidos de la vagina y el recto, creando así la fístula. La cicatrización anormal después de la cirugía ginecológica también puede dar como resultado la aparición de esta enfermedad.

Síntomas
La fístula rectovaginal puede producir una serie de síntomas que pueden variar según la extensión y localización de la lesión. Los síntomas más comunes incluyen:
-Dolor persistente en la parte inferior del abdomen.
-Sangrado vaginal y rectal anormal.
-Incontinencia fecal.
-Infecciones recurrentes del tracto urinario.
-Dolor durante las relaciones sexuales.
-Flatulencia excesiva.

Diagnóstico
El diagnóstico de la fístula rectovaginal se basa principalmente en el historial médico y los síntomas que presenta la paciente. El médico también puede realizar un examen pélvico y una evaluación anal para verificar la localización exacta de la fístula. Además, se pueden realizar pruebas de imagen como la resonancia magnética o la tomografía computarizada para obtener una visión más detallada de la lesión.

Tratamiento
El tratamiento para la fístula rectovaginal puede variar según la causa subyacente y la gravedad de la lesión. En algunos casos, la fístula se cura sola sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, en la mayoría de los casos es necesario realizar una cirugía para reparar el tejido y cerrar la fístula. La cirugía puede realizarse de dos maneras:

-Reparación vaginal: Este es el método más común y consiste en cerrar la fístula desde la vagina.

-Reparación abdominal: Se realiza cuando la fístula es muy grande o complicada. Este método implica una cirugía abdominal compleja para cerrar la fístula.

Después de la cirugía, es importante seguir las recomendaciones del médico para evitar complicaciones y promover una recuperación rápida. Los cuidados postoperatorios pueden incluir cambios en la dieta, la realización de ejercicios pélvicos y la prevención de la actividad sexual durante un período de tiempo.

Prevención
La mejor forma de prevenir la aparición de una fístula rectovaginal es mediante una atención prenatal adecuada. Las mujeres que reciben atención prenatal adecuada tienen menos probabilidades de tener un parto complicado y por lo tanto, menor riesgo de desarrollar una fístula. Además, una cirugía ginecológica adecuada y sin complicaciones también puede reducir el riesgo de esta patología.

En resumen, la fístula rectovaginal es una lesión anormal que puede ser causada por un parto complicado o una cirugía ginecológica. Los síntomas pueden variar según la gravedad de la lesión y pueden incluir dolor abdominal persistente, incontinencia fecal, flatulencia excesiva y otros síntomas. El diagnóstico de esta patología se realiza mediante la evaluación de los síntomas y pruebas de imagen. El tratamiento, que generalmente incluye cirugía, puede variar según la gravedad de la lesión. Finalmente, la prevención es la mejor manera de evitar la aparición de una fístula rectovaginal.